El uso de semilleros en horticultura

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Un semillero es un lugar en él se hacen germinar aquellas semillas de difícil manejo (por su pequeño tamaño) o aquellas que tienen un poder de germinación bajo, es decir, de aquellas especies que germinan menos del 50 % . Los semilleros también se utilizan para adelantar el cultivo en las épocas de frio, así cuando lleguen la época adecuada para su instalación en el terreno, la semilla ya habrá germinado y podremos realizar el trasplante con lo que adelantaremos la producción.

Antiguamente se reservaban parte de las parcelas para utilizarlas como semillero o incluso se realizaban semilleros de obra. Hoy en día estas prácticas han sido sustituidas por la utilización de bandejas de germinación. Simplemente son unas bandejas plásticas con agujeros para el drenaje del agua de riego en la parte inferior. Estas bandejas facilitan el manejo de las semillas cultivadas y de las plantas recién germinadas.

El proceso para la realización de un semillero comienzo con la desinfección de la bandeja de germinación, si esta ha sido utilizada anteriormente. La desinfección se puede realizar lavando con agua para eliminar los restos del sustrato anterior y añadir un chorro de lejía. Si queremos realizar una mejor desinfección os recomiendo 250 cm3 de formo al 40% en 15 litros de agua. Esta mezcla no dará para aproximadamente 5 m2 de semilleros, después lo tapamos con un plástico y cuando desaparezca el olor ya lo podemos utilizar.

Una vez desinfectado ya podemos preparar el sustrato. El sustrato ideal debe proporcionar a la semilla una adecuada retención de agua y aireación. Se utiliza una mezcla de turba con arena o perlita en relación 1:1 o 2:1.

Una vez rellenado el semillero con el sustrato se debe regar el día anterior el día anterior a la siembra a razón de 4 l/m2 y se deja que drene hasta el día siguiente, así conseguimos que el sustrato este húmedo para la siembra pero no encharcado. Antes de la siembra, media hora aproximadamente, hacemos otro pequeño riego.

Ahora ya podemos realizar la siembra. La siembra en semilleros se hace a voleo, utilizando una densidad de tres a cuatro veces mayor de la que utilizaríamos en las eras de cultivo.

Una vez colocado la semilla se debe cubrir con el mismo sustrato que utilizamos anteriormente. Se puede utilizar un tamiz para realizar una cobertura más uniforme y evitar variaciones en la distribución. Solo se debe cubrir la semilla con un poco de sustrato apenas unos milímetros, no es necesario enterrarla ya que la semilla tardaría más en emerger.

Una vez cubierta la semilla de daríamos un último riego suave, a razón de 1 l/m2 para para asegurar el contacto entre las semillas y el sustrato. A partir de aquí lo ideal es realizar riegos ligeros y frecuentes para mantener la humedad del sustrato

Ahora ya solo queda esperar para más tarde realizar el transplante