inverdero una excelente opción para proteger nuestros cultivos

Fran >

Las desavenencias e inclemencias del clima (viento, lluvias, pedrisco, heladas, nieve, sequías), muy frecuentes en casi todas las épocas del año, siempre fueron un lastre para todo tipo de cultivos, contribuyendo muchas veces a la pérdida de la casi totalidad de las cosechas, con el consiguiente daño, tanto económico como de tiempo y emotivo para los trabajadores agrícolas y los apasionados de pequeñas parcelas.

Si bien en zonas urbanas los reparos, los muros, la edificación o el traslado de las mesas de cultivo a zonas cubiertas, pueden ser una opción para evitar daños, los huertos urbanos no están exentos de los efectos de fenómenos climáticos que puedan arruinar gran parte de nuestros frutos ya crecidos.

Para atajar estas consecuencias, la mayoría de adeptos apela a la construcción de invernaderos, que se constituyen como auténticas casetas o galerías que permiten mantener un clima ideal para los cultivos a la vez que son permeables a los rayos solares, tan vitales para el desarrollo de todas las modalidades de cultivos comestibles. Es importante que los invernaderos estén bien construidos y que el material elegido sea propicio para que las dos condiciones anteriormente citadas se cumplan. Entre los materiales e cumplan por los que se puede optar se encuentran el metacrilato, la madera -siempre y cuando cuente con amplias ventanas- , el cristal, aunque bastante más caro que las opciones anteriores, o el metal. Una método más casero e improvisado de montarlo puede ser simplemente disponer de una estructura de caño fino y liviano enclavada al suelo sobre nuestro huerto urbano; el esqueleto tendrá una lona impermeable replegada en uno de los extremos que se extenderá y lo cubrirá para la protección del viento y la lluvia en situaciones puntuales.

Sea cual sea el material utilizado y las dimensiones que tenga el invernadero, nunca se debe perder de vista la entrada de luz y la ventilación adecuada (muy importante), ya que evita la proliferación de hongos por la acumulación de humedad en el interior del invernadero que siempre es del 100%. Un consejo que puede ser de mucha utilidad y beneficios para la buena conservación de las plantas es que el techo del invernadero esté a una distancia considerable del punto más alto de los brotes o plantas; esto hará que el calor concentrado se mantenga a buena distancia de las hojas y evitará la sequedad o quema de las mismas.

Para los amantes de su huerta urbana que no dispongan de tiempo ni conocimientos suficientes para emprender la fabricación del invernadero con sus propias manos, pueden encontrar gran variedad de éstos que se venden desmontados y sólo requieren de un simple armado. Estos invernaderos solamente exigen un poco de pericia y seguir las instrucciones del manual adjunto para que en poco tiempo, la protección de nuestro huerto sea un hecho.