Qué tengo que tener en cuenta para el riego de mi huerto urbano

Fran >

El riego de un huerto, ya sea urbano o tradicional, es sin duda una tarea fundamental e irremplazable si queremos que nuestro proyecto o afición tenga los resultados esperados. A menudo el riego suele verse como una tarea excesivamente sencilla, sobre todo por aquellas personas que no han experimentado con labores de huerto, pero también por aquellos que lo hacen habitualmente, y si bien no es algo que esté fuera del alcance de muchos por su complejidad, el hacerlo de manera correcta y efectiva requiere cierta pericia y de técnicas de eficiencia comprobada que no todo el mundo lleva a la práctica.

Es verdad que el avance de la tecnología también ha alcanzado a los sistemas de riego sobre todo de grandes superficies; pero en el caso de los huertos urbanos resulta innecesario, por ejemplo, un sistema de riego de aspersores, excepto que se trate de un terreno, un baldío o un jardín de dimensiones considerables, pero en las grandes ciudades no es lo que abunda. Es así que el administrador de un huerto propio en la ciudad, puede optar por los métodos tradicionales de riego (manguera y regadera), que son los sistemas manuales y de más bajo coste. Si se prefiere más comodidad, no dispone del tiempo para hacerlo de forma manual, y puede invertir en un sistema tecnológico, tiene la opción de adquirir un dispositivo de goteo que funciona a pilas o electricidad y que sólo requiere instalar la conducción de la gota de manera que la misma cubra toda la extensión de dispersión de las semillas y llegue a la base del canal donde éstas están depositadas y luego a la raíz de la especie sembrada.

Tal como referimos en las líneas precedentes, la forma o método de riego, no sólo depende de este último, ya que hay factores que influyen decisivamente tanto en los sembrados de huerto como en los de ciudad y no se pueden obviar; hablamos del clima, la ubicación de la huerta, la influencia del sol/sombra y la protección que pueda tener la zona elegida, (completamente al descubierto, bajo un tejado, o montado como invernadero).

Si nuestra huerta urbana está instalada en una terraza sin protección exigirá más agua que si la tenemos en un balcón donde tendrá más horas de sombra, puesto que ésta mantendrá más tiempo la humedad en la tierra, aunque no implique que tengamos que prescindir del riego durante más de 24 horas.

En el mismo sentido, el riego se convierte en algo vital e intensivo en zonas de clima seco y con escasas precipitaciones y sobre todo en verano, al contrario de lo que ocurre en regiones húmedas y lluviosas, en las que muchas veces no se justifica la instalación de sistemas de goteo permanente, ya que el mismo clima cumple con esta función en un buen porcentaje del año.

En la siguiente entrega facilitaremos a los adeptos una serie de consejos y técnicas que pueden implementar para que el riego de su huerta urbana tenga la eficacia deseada.